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Lecturas
De la vida real...
Ante la integración escolar: Un collage de percepciones...
Tengo serios problemas y a la vez inexplicables, carente de fundamentos, para continuar con la integración de mi hijo al sistema regular de educación.
Agustín, de 9 años fue diagnosticado como DMS IV.
Hace casi tres años realiza terapia en mi hogar con 18 persona que hice capacitar con el método de lovaas y Teacch, Los progresos han sido extraordinarios. Mi hijo habla, lee, escribe y realiza muchas operaciones simples practica natación y le gusta muchísimo la destreza y el atletismo.
Concurrió siempre a escuelas regulares, ya que las especiales en mar del plata no se adaptan a las necesidades de mi hijo pues tienen niños muy severo.
Al principio, es decir desde la salita de 3 hasta primer grado, concurría por un centro integrado, ya que así lo exigen las normas del consejo Escolar. Lamentablemente la integración fracasó porque el abordaje no era el correcto.
Desde entonces decidí que no era conveniente que mi hijo estuviera él la escuela acompañado de esta manera pues solo fortalecía las conductas inapropiadas de nosotros en la casa con los terapeutas habíamos conseguido modificar.
Por años tratamos de que nos permitieran que Agustín fuera acompañado por unos terapeutas capacitados en el método que más resultado nos había dado luego de ponernos miles de inconvenientes, finalmente accedieron a darnos un período de prueba...
Mi hijo nunca ha concurrido más de una hora a esta escuela y solo en materias como música, informática, educación, física, plásticas y alguna de lengua. Nuestro objetivo ha sido que Agustín pueda relacionarse con sus pares, ya que éste es su déficit más importante ahora y lo estamos logrando. Sabíamos que podíamos conseguirlo. Aspiramos a que concurra esa hora sin acompañamiento al colegio y facilitarle a la maestra programas de trabajos elaborados desde la casa, acorde con su capacidad...
Ahora bien, siempre surgen inconveniente y presiones no a nivel personal sino institucional. Me resultan penoso no por sentirme apoyada por las personas que supuestamente deberían apoyar el proyecto el proyecto como es el caso de la inspectora de escuelas, principalmente las inspectoras especiales.
Dentro de tres semanas se cumple el plazo de pruebas...
Agustín ha conseguido más de lo que esperábamos. La directora la dueña y la psicóloga están muy contenta con el desarrollo de mi hijo... sin embargo, sé que el día de vencimiento del plazo alguien me comunicara espero que la atención se fije en el individual en sus necesidades y capacidad y no en las normativas de la ley...
Esta vez no me voy a callar, no voy a permitir que jueguen más con el futuro de mi hijo esta vez me voy a permitir que se le descrismen, solo voy hacer justicia por mi hijo y por todo los que como el se ven privado del derecho a ser integrados...
G.C. Mar del plata, Argentina. Julio 99.
Soy madre profesional que trabaja y tengo tres hijos entre 6 y 4 años. El más pequeño es autista de alto rendimiento que puede socializar, ir al baño sólo, comer sólo y en fin desenvolverse fácilmente dentro de un ambiente normal.
Sin embargo, tiene sus limitaciones de lenguaje y actitud las cuales se hacen notorias al momento de querer de evaluar niños de su misma edad y nivel...
Mi disyuntiva se presenta al momento de querer ingresar a mi hijo dentro del sistema educativo de nuestro país. Mi hijo no es suficiente "Sub - normal " como para ingresar a un instituto especial educacional especial, ya que además la relación con los niños "normales" puesto que es evidente una desventaja en su aprendizaje con respecto a los otros niños.
Este problema se me presenta a mi, existente con otros niños con deficiencias como déficit de atención síndrome de Asperger, trastorno pervacivo del desarrollo, etc. Que o bien que tiene que ocultar el problema de sus hijos en los colegios en que los escriben (so pena de ser expulsados) o bien resignarse a las malas notas y bajo desempeño debido a la incomprensión en cuanto a las limitaciones de estos niños...
(Lamentablemente) nuestros maestros no son educados con la mentalidad de la integración no tienen la preparación y en general sería imposible tomar en cuenta a un niño especial dentro de un salón donde hay 35 niños promedio.
Pienso que aun nos queda mucho por aprender cuando la integración para que podamos ayudar a estos niños que en el futuro podrían aportar tanto o más que un individuo de características "normales"... A.J- Caracas, Julio 00.
¿ La educación especial es sólo incumbencia o todos de alguna manera debemos ser llamados a atender este tema? Esta interrogante surge porque actualmente estoy cursando un seminario llamado educación especial, el cual sido eliminado del nuevo pensum de estudio. Sin embargo, he podido darme cuenta de lo importante que debe ser para un docente a tomar formarse en temas básicos y por lo menos manejar la preventiva en ciertos aspectos, porque sabemos que no somos especialistas en el área.
Este seminario será cerrado bajo la premisa que no somos especialistas y presentarse un caso especial en el aula el docente sabrá documentarse... Pero eso es cierto, porque en un medio donde no tenemos una cultura de discapacidades ¿se irá un docente a tomar la molestia de informarse en el tema cuando la salida es más fácil es remitirlo al especialista y olvidarse su mal entendido proceso de cambio, un individuo proceso de cambio, un individuo que requería tanto apoyo médico, como pedagógico, como "afectivo y moral?
Entonces... si yo trabajo en un aula regular, con niños sanos¿ no puedo siquiera tratar de integrar a un niño con una discapacidad... Sólo porque deben existir otras personas con esa competencia? Es indignante para mí esta situación porque ni siquiera estamos sensibilizados ante una discapacidad. Creo que ser sensible ante esta problemática no significa sentir lástima...
Sino actuar para lograr su mejor desarrollo en la sociedad...
C.O Estudiante en Ciencia Pedagógicas. UCAB. Venezuela. Jun.00
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