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Lecturas
EL SOL Y LOS
NIÑOS
El
50% del tiempo de la exposición
solar en la vida tiene lugar durante la infancia, es por eso
importante enseñar a los niños a protegerse del sol desde pequeños.
La piel de los niños presenta
diferencias respecto de la piel de los adultos y hay que darle la
protección adecuada.
La protección de los niños no sólo
evita quemaduras dolorosas, sino que también reduce de forma
significativa el riesgo de desarrollar
cáncer de piel
en el futuro. Recuerde que incluso cuando está nublado, el
30-50% de los rayos ultravioletas pueden seguir alcanzándonos,
dependiendo de la cantidad de nubosidad
Muchas veces pasa que la brisa o el
agua pueden refrescar la piel de los niños cuando juegan al sol, de
tal forma que no se nota la exposición excesiva a los rayos solares
hasta el final del día, cuando ya es demasiado tarde.
También hay que tener en cuenta que
algunos
niños son sensibles a la luz del sol y pueden desarrollar erupciones
solares. Recuerde que el sol puede reducir la efectividad de las
defensas del organismo. Esta es la causa de que sea frecuente que en
los primeros días de piscina o playa el niño sufra episodios de
agotamiento, incluso con fiebre.
Así pues habrá que tener en cuenta que:
No
hay que exponer a los niños al sol antes de los 3 años.
Se
tienen que evitar las horas centrales del día.
Hay
que utilizar una protección solar especial para niños.
Hay
que renovar periódicamente el producto, incluso si se está mucho
tiempo en el agua.
Es
bueno protegerles la cabeza con gorras y el cuerpo con camisetas si
tienen la piel muy blanca y sensible.
Hay
que hacerles beber mucha agua.
?
Hay que ir al médico y/o consultar al farmacéutico a la mínima señal
de reacción o síntoma extraño en la piel.
En cuanto a la
crema de protección solar, es importante saber que existe una
diferencia en cuanto a la especificación del factor de protección
solar FPS, por ello debe asegurarse de que esté comprando el sistema
correcto. Ocurre que los
números norteamericanos de FPS suelen ser el doble que los números
de FPS de los productos europeos. Por ejemplo, una crema solar
americana con FPS 30 es, de hecho, equivalente a una europea con FPS
15. Es importante consultar con el farmacéutico en caso de tener
alguna duda.
En caso
de que el niño(a) presente síntomas como: quemaduras solares,
ampollas, dolor intenso o erupciones consulte con un médico. Si la
quemadura no fue tan grave, pero presenta ardor en la piel, puede
utilizar lociones de calamina y/o puede refrescar la zona quemada
con agua tibia (25 grados C) entre treinta minutos y una hora. Tiene
que cuidar que el niño o niña no se enfríe. Recuerden que los niños
tienen la piel más sensible y por ello hay que protegerlos más de lo
que se protege un adulto.
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